Siete años de no poder hacer ni un sólo roto en la pared han terminado hoy, y fue que vivimos en arriendo por los pasados años con todo y lo que acarrea vivir en arriendo, por ejemplo no hacer rotos en la pared, o hacerlos y dejarlo tal cual a la hora de entregar el sitio , y pues yo preferí no hacer rotos a tener que preocuparme por dejar todo como nuevo, y pues la verdad me considero una excelente "inquilina" y muy cumplidora de las normas de convivencia. Pues bien, ahora estamos en un techito más propio, y lo primero que hicimos fue comprar un taladro y volvernos locos con él. Ya colgadas suficientes "obras de arte" para matar la abstinencia, este era un proyecto que tenía hace un buen tiempo en mente, del cual me enamoré en este fabuloso blog (clic para ver los pasos de este proyecto).
Reusé un frasco de cerezas marrasquino y otro de espárragos, compré madera de pino, alambre dulce, y con el taladro hice todo lo demás. Decidí dejar sin pintar la madera porque me pareció que no valía la pena tapar esas hermosas vetas.
Proyecto vía Cupcakes and Cashmere
No comments:
Post a Comment